En su obra subyacen figuras de su subconsciente sobre las cuales va dibujando patrones de los tejidos y vasijas indígenas. Con su arte quiere homenajear a la cultura prehispánica. “Mi amor y respeto a mis ancestros mapuches, y a toda su cultura y cosmovisión, me inspiran a la hora de crear”, dice la artista chilena en esta entrevista exclusiva.
Por Camila Reveco
Fuente: Revista Ophelia
creveco@revistaophelia.com
“Hace más de una década decidí emprender este camino y no me arrepiento“. Lo explica la artista Karen Pinto De La Calle (1979), “Monroe”, que si bien en un principio estudió periodismo decidió luego volcarse de lleno a la pintura, y allí encontró su verdadera pasión.
“Me considero autodidacta, ya que voy experimentando y aprendiendo”, comenta y agrega: “Lo que subyace en mi pintura son las emociones. Voy liberando emociones y sentimientos con figuras y colores. Mi obra tiene pedacitos de mi alma”.
“Me considero autodidacta, ya que voy experimentando y aprendiendo”, comenta y agrega: “Lo que subyace en mi pintura son las emociones. Voy liberando emociones y sentimientos con figuras y colores. Mi obra tiene pedacitos de mi alma”.
Dueña de una pintura visceral y muy colorida, la gestora y crítica de arte colombiana Gina González dice sobre Monroe: “(...) juega con la percepción visual y su significado, su paleta colorida y armoniosa rellena la silueta y simula un cubismo étnico muy original y novedoso” y agrega:
Su obra siempre se ha caracterizado por la plasmación de una estética postmoderna, atractiva, seductora, siempre bañada de colores vibrantes y un toque infantil.
En esta esta ocasión da un paso más allá, dibuja encima de lo existente, e intenta escribir una nueva historia.
En esta esta ocasión da un paso más allá, dibuja encima de lo existente, e intenta escribir una nueva historia.































