También te puede interesar:

Related Posts Plugin for WordPress, Blogger...
Related Posts Plugin for WordPress, Blogger...

sábado, 12 de noviembre de 2016

Yuki Hayashi: Oda a la flor


Nació en una colonia de inmigrantes japoneses ubicados en el sur de Paraguay, se dedica a pintar con una sutileza admirable las plantas y las flores de su propio jardín.Yuki Hayashi es una pintora exquisita y forma parte de la gran familia de artistas realistas latinoamericanos. La nota, en exclusiva. 

Por Camila Reveco
Periodista cultural con especialidad en artes plásticas
camilareveco.mza@gmail.com
Argentina


Me gustan mucho aquellos pintores que saben muy bien qué representar, y que además representan aspectos puntuales de la naturaleza con tanta precisión. Es lo que más me llamó la atención de la pintora Yuki Hayashi –nacida el 30 de noviembre de 1971-: que se dedique exclusivamente a pintar en detalle y con maestría las plantas y flores de su propio jardín. Allí se concentra todo su interés pictórico. 



Yuki además merece toda mi interés por ser mujer (sabemos que en el mundo de la pintura la cantidad de mujeres que se dedican a este oficio es mucho menor en comparación a la cantidad de hombres). Pero hay más; la pintora forma parte de una familia de artistas realistas latinoamericanos y representa a Paraguay (país hermano con muchos exponentes talentosos –entre ellos los amigos del blog Adriana Villagra y Hernán Miranda, radicado en Florida-).

Cuarto aspecto distintivo: la creadora en cuestión es parte de una colonia de inmigrantes japoneses; de la colonia Pirapó, en el departamento de Itapúa, al sur de Paraguay, y desde los ocho años está radicada en la ciudad de Asunción. No sólo en su sangre guarda aspectos de esta cultura fascinante, en sus lienzos la impronta oriental es evidente. A esta herencia, hay que sumarle una sólida formación académica que la respalda: hizo una maestría en la prestigiosa Universidad de Tsukuba, en Japón. Esta ciudad es conocida por su gran concentración de instituciones de investigación avanzada en muchas áreas de la ciencia y la tecnología. 

Allí se especializó justamente en pintura japonesa; conoce sus particulares y sabe explotarlas (los primeros artistas japoneses fueron muy pero muy originales con respecto a las técnicas, los medios, los soportes y formatos usados, diferenciándose mucho de Occidente). 

En la nota, Yuki Hayashi se refiere a su obra-centrada en su jardín-, explica la técnica que utiliza, menciona a sus máximos referentes y nos cuenta aspectos de su vida que nos ayudan a imaginar qué hay detrás de esta mujer de ojos rasgados; talentosa, profunda y de gran sensibilidad.








-¿Yuki Hayashi es su nombre verdadero? –en Internet vi casualmente que así llaman a una terapia energética- 
-Si, es mi nombre verdadero y único. Las letras japonesas o ideogramas se llaman “kanji”, y las letras tienen sus conceptos. En mi caso(由紀)se conforma de dos letras “Yu”, que significa libertad y “Ki”; desde el inicio, orden, futuro. Mi apellido Hayashi (林)significa dos árboles, o sea bosque. Respecto de la terapia energética Yuki(愉気), me costó encontrar la información en japonés por no saber el ideograma correcto. Fonéticamente es igual, pero la letra y el concepto es diferente. En este caso significa algo así como "energía lúdica" y se trata de un sistema de terapia que mejora el estado de salud de una persona por medio de la energía que el terapeuta trasmite a través de su mano.







-¿Cómo influye su sangre japonesa al momento de crear? 


-Mirando desde el resultado, algo habrá. La estética del vacío por ejemplo. Pero cuando estudiaba mi postgrado en Japón, mis profesores al ver mis propuestas de obras decían que se notaba lo latino, y aquí en Paraguay soy japonesa. Como que existe “algo más” que mis ojos rasgados. Entonces pienso ¿serán percepciones muy subjetivas de las personas de mi entorno que definen mi origen? Si estoy en Japón soy paraguaya; y si estoy en Paraguay soy japonesa. ¿Qué aspectos en mi proceso creativo son inconscientes? Pero considero una gran ventaja conocer, vivir y comprender dos culturas muy diferentes, como ser paraguaya y recibir la herencia cultural japonesa de mis padres.



-¿Siempre le interesó la naturaleza, la belleza de las plantas y flores al momento de representar?

Sí. Las plantas y flores fueron y siguen siendo mi motivo de trabajo. Alguien me dijo que no le pongo el mismo empeño a los otros objetos como a las plantas, y se observan en las obras las diferencias de mi interés entre dibujar y pintar hojas, raíces y espinas con excesiva atención y una piedra o plantera que ocupó un espacio en mi composición. Me gusta captar las múltiples facetas que presentan las plantas. Su quietud, su silencio amable o agresivo. Las plantas responden al tiempo creciendo, transformándose hasta su muerte, la no vida que represento como parte de su existencia.



- ¿Qué significa para usted su jardín?

-Mi jardín significa mis cosas, mis gustos, mis búsquedas, mi tiempo, mi cuidado, mi trabajo, mis manos dentro y fuera del lienzo. Eso que al inicio poseía una vida natural bajo el agua de la regadera, en algún momento pasa por mí y se convierte en obras. Algunas repetidas en diferentes situaciones, diferentes enfoques, diferentes formatos. Vivo en un pequeño departamento y todas mis plantas están en macetas y otros recipientes. No pretendo decir que esto sea “naturaleza natural”, pero creo que lo podemos considerar como una interacción de buena voluntad. No sé si es justa, pero las cuido del sol muy caliente, y les doy agua de grifo, abono, y ellas me responden, crecen, se multiplican, florecen y la cebollita e hierbabuena tienen buen sabor. La belleza existe, o tal vez es cegada por el cariño que uno cultiva con la convivencia o el amable engaño de Instagram que todo lo presenta como “bello”. Y yo hago obras con sus imágenes y disfruto de todo. 



-¿Es su propio jardín el que representas?

- Mi jardín es un conjunto de cosas y situaciones, y es mi recurso de composición. Busco un poco de molestia en la composición, la inestabilidad, el vacío, formas puntiagudas o enmarañadas y superpuestas, un contraste intenso en tonalidades. Objetos o vacío que me satisfacen. Me agrada la convivencia. Las variadas etapas de la naturaleza viva y muerta, seca, llegando a la naturaleza artificial, que obviamente sigue formando parte de mi jardín. No porque no se necesite el riego deja de ser mi jardín. Hace como dos años las sombras también forman parte. 

-¿Cuál es su técnica y con qué materiales trabaja?

-Me atrae mucho la técnica de dibujo, lápiz grafito, tintas, aguada y plumilla, y como recursos de colores acuarela y oleos. La propuesta técnica nace de la intención de una forma específica de representación del motivo. Las técnicas y materiales incluyendo conocimientos y destreza, son para mí un medio, un elemento que tengo a mano y me es importante poder seleccionar libremente. Últimamente incorporé láminas doradas, oro genuino y plata genuina, incluyendo así el correr del tiempo. Por el proceso de oxidación natural de la plata la obra va variando; esa parte se pone cada vez más oscura y eventualmente se oxida. 



-¿Cómo ve el escenario pictórico de Paraguay?

-En el escenario pictórico del Paraguay hay mucho que hacer. Principalmente en la valoración de las obras de artes, en la consciencia de las personas involucradas, en la política y entre los consumidores. Y entender que es un espacio que tenemos que ganar con un trabajo constante, como cualquier otra cosa. Pero creo que tenemos muy buena perspectiva para el futuro.



-¿Qué pintores contemporáneos admira? 

-Siento admiración muchas veces al conocerle al artista, y por sus cualidades personales, más que solamente observando sus obras. Aunque hoy día por medio de las redes sociales tenemos la oportunidad de ver obras impresionantes de los artistas del mundo, siento más palpable la admiración por las personas cercanas a quienes conozco. Encuentro colegas que admiro por diferentes cualidades, o tal vez soy fácil de impresionar. Por ejemplo admiro la generosidad con que comparte sus conocimientos y experiencia de Emmanuel Fretes Roy, también la flexibilidad de emprender temas nuevos y la velocidad con que produce sus obras. De Alfredo Quiroz admiro la forma como genera sus obras. Siento por sus obras algo autentico, espontaneo y muy de él como un autorretrato. Veo su persona, oficio de médico, la innovación conceptual que él mismo busca para sus obras. Benjazmin Ocampos me quede sorprendida cuando conocí al artista. Al inicio no me agradaba tanto sus obras. Por lo muy explícito y sexual y un tanto incomodo ver. Luego de conocerle entendí que son sus sueños, pensamientos, que lo plasma en cualquier momento cuando surge, en forma muy literal. Admiro la autenticidad que hace sentir en sus obras. Pienso que capaz me atrae y me nace la admiración por estos artistas porque deseo una expresión más personal en mis obras, o será que lo que tengo no me conforma del todo. No sé. 


-¿Qué le gusta hacer en tu tiempo libre? ¿lee? ¿va al cine?

-En mi tiempo libre suelo hacer cosas en el jardín. O con mi terere o mate -dependiendo de la temperatura-, sólo mirar. Suelen surgir ideas de obras. Paso mucho tiempo de ocio planeando, pensando, dibujando y me encanta estar sola. La literatura es un tema pendiente. Pienso que debo leer más pero aun no logro que sea un hábito en mí. Hice algún intento a ver si me generaba algunas ideas para pintar, pero tal vez debo adentrarme un poco más. Y el cine, no suelo ir a la cinemateca, pero me gustan las películas. Suelo ver por televisión o por you tube. Me gustan los dramas como “Three seasons” de Tony Bui. 



-¿Qué aspectos de la  cultura japonesa son los que más le conmueven?

-Tal vez me gusta el desapego. Parece que no tengo sentimientos intensos como suelo ver en las personas a mí alrededor. Por ejemplo cuando alguien fallece, o cuando se va una mascota, cuando pierdo cosas o hago un mal negocio. Logro no lamentarme mucho. Pienso cómo la cultura japonesa acata el destino. Dejar que pasen las cosas, sin que me altere mucho y mantenerme bien, agradeciendo. Es lo que creo que heredé y me gusta. 

Sobre Yuki



Nombre: Yuki Hayashi

Fecha de nacimiento: 30 de noviembre de 1971

Lugar de Nacimiento: "Colonia Pirapó – Departamento de Itapúa, Paraguay (Colonia de inmigrantes japoneses hacia el sur del Paraguay) hasta 1979. Salí por cuestión de estudio. O mejor dicho me enviaron a Asunción. Desde 1979  vivo en esta ciudad". 



Estudios formales:

Instituto Superior de Bellas Artes (1990-1996) 

Maestría en la Universidad de Tsukuba, Japón. Especialidad en pintura Japonesa (1998-2002)

Premios/Reconocimientos: Premio “Facultad de Diseño y Bellas Artes de la Universidad de Tsukuba” con la obra “The spirit of nature” (propiedad del gobierno del Japón)



Sus gustos: 

Un libro: “Como generar ideas” de Jack Foster 

Un grupo de música o solista: The piano Guys

Un disco: "Mmm... no sé. Hace mucho que no escucho uno". 

Una canción: “The Rose” de Bette Midler

Una película: “El violín rojo” de Francois Girard.

Una frase: “La soledad es peligrosa. Es adictiva. Una vez que te das cuenta de cuánta paz hay en ella, no quieres lidiar con la gente”. Carl Jung.

Un hobby: "Cuidar plantas, hacer nada".

Contacto: 

Facebook:
https: //www.facebook.com/Hayashi-Yuki-538897692907137/

Mail: yuki_hayashi@yahoo.com


Web/Blog: www.hayashiyuki.com

"Oda a la flor" de Pablo Neruda:


Caminando hacia el mar
en la pradera
-es hoy noviembre-,
todo ha nacido ya,
todo tiene estatura,
ondulación, fragancia.
Hierba a hierba
entenderé la tierra,
paso a paso
hasta la línea loca
del océano.
De pronto una ola
de aire agita y ondula
la cebada salvaje:
salta
el vuelo de un pájaro
desde mis pies, el suelo
lleno de hilos de oro,
de pétalos sin nombre,
brilla de pronto como rosa verde,
se enreda con ortigas que revelan
su coral enemigo,
esbeltos tallos, zarzas
estrelladas,
diferencia infinita
de cada vegetal que me saluda
a veces con un rápido
centelleo de espinas
o con la pulsación de su perfume
fresco, fino y amargo.
Andando a las espumas
del Pacífico
con torpe paso por la baja hierba
de la primavera escondida,
parece
que antes de que la tierra se termine
cien metros antes del más grande océano
todo se hizo delirio,
germinación y canto.
Las minúsculas hierbas
se coronaron de oro,
las plantas de la arena
dieron rayos morados
y a cada pequeña hoja de olvido
llegó una dirección de luna o fuego.
Cerca del mar, andando,
en el mes de noviembre,
entre los matorrales que reciben
luz, fuego y sal marinas
hallé una flor azul
nacida en la durísima pradera.
De dónde, de qué fondo
tu rayo azul extraes?
Tu seda temblorosa
debajo de la tierra
se comunica con el mar profundo?
La levanté en mis manos
y la miré como si el mar viviera
en una sola gota,
como si en el combate
de la tierra y las aguas
una flor levantara
un pequeño estandarte
de fuego azul. de paz irresistible,
de indómita pureza.

No hay comentarios:

Publicar un comentario